Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.
Resumen
El sábado nuestro ex-compañero de piso daba una fiesta, inauguración de su nueva casa & celebración de cumpleaños (por adelantado), allí fuimos, las (todavía) tres habitantes y una viguesa despistada que se va a quedar con nosotras hasta finales de mes. Aparcamos y timbramos al sexto, una voz extraña nos invitó a subir. En realidad no están en esa planta sino en el 5 y 1/2, lo digo en serio, salimos del ascensor y escuchamos otra voz que dice: "eh, bajad, que es por aquí". Entramos con curiosidad, pasillo largo, banderas colgadas por las blancas paredes, habitación de la chica, cocina, baño, salón con gente que nos saluda levantando sus copas y habitaciones de los chicos a cada lado. A él le ha tocado la grande, cama de matrimonio y armario empotrado.
Se me hacía raro ver sus cosas desperdigadas por allí cuando hace nada han estado formando parte de nuestro "pequeño hogar".
Empieza una nueva etapa para todos.
Un desconocido en un bar a altas horas de la madrugada del sábado trataba de resultar interesante, nos vió entrar y se acercó a los pocos minutos, conversación típica. Estaba al 100% de mis facultades, lucidez total porque el zumo no suele hacerte perder la consciencia, lo cual resulta insoportable si tienes que escuchar ciertos comentarios. Es entonces cuando saco los cuchillos afilados, me veo a mi misma poniendo la sonrisa irónica y preparando la retahíla de respuestas cortantes. Me escucho diciendo educadamente que no se esfuerce en preguntarme cosas porque "la noche es mentira y yo también lo soy", estoy representando el papel de fría calculadora y lo llevo hasta el extremo. No desistía, mis respuestas le parecían cada vez más inteligentes, reconozco que me esforzaba en retorcerlas y complicarlas, inclusó le comentó a las demás que estaba "entusiasmado" con mi sutil bordería. Cambió los piropos por la filosofía. Yo me regodeaba por dentro en uno de los pocos momentos en los que soy capaz de sentirme "superior", por encima de toda esa situación.
Intentó pedir mi teléfono, intentó que nos quedásemos más tiempo, intentó, intentó... cuánta energía malgastada.
Recogimos velas, estábamos agotadas, la conductora nos llevó a casa, de camino nos reímos un poco más de lo absurdo que es a veces todo, yo me reí de mi misma y de mi privada fiesta de disfraces.
Me he escapado de la oficina para ver el eclipse, le he pedido a una señora las gafas y he contemplado asombrada uno de los regalos que de vez en cuando nos hace la naturaleza. Me he sentido minúscula ante lo que pasa por "ahí arriba". Impresionante.
Onte foi un día moi importante, ¡meu irmán rematou a carreira!, aprobou todo-los exames ós que se presentara en setembro, tarefa difícil nunha facultade coma a súa. Faloume das últimas revisións, das derradeiras loitas cos mestres, da importancia de pisa-las aulas durante o curso para non ser un número máis... Estaba feliz e sentinme ben de que ó instante de sabelo me chamase a min para compartilo. Díxome: "tiña que ser o día do eclipse"
Unha das cousas que máis botei en falta cando cheguei aquí foron aquelas longas noites de estudio que pasabamos xuntos. Se algún dos dous, cando chegabamos da facultade, tiña moito que facer iba á habitación do outro e preguntaba: "¿Hoxe te quedas hasta tarde?", era como dicir: "Non quero que vaias durmir, por favor aguanta un pouquiño por min". Saber que o outro estaba debaixo dunha lámpada noutro lado da casa pegándose cuns apuntamentos dábate pulo. Había días que eu non tiña moito traballo pero quedaba igual por facerlle compaña, preparáballe café e de cando en vez petaba á porta para ver se lle quedaba moito.
Todo iso rematou. Fixose maior nun abrir e pechar de ollos. Xa non é un meniño delgado con pantalóns curtos.
Acabo de volver a verle y van DOS (¿cuántas más quedan?) por la misma calle. Todavía me tiemblan las manos mientras escribo esto. Dijo que venía de trabajar, que se comía un par de bocadillos de camino antes de las clases de la tarde, que el ritmo de esta ciudad le estaba matando, que a ver cuánto aguantaba (bienvenido al club, ¿acaso ahora me entiendes?). Le comenté mi búsqueda de curro, aquí y allá, poco más...
Estaba desaliñado pero más de lo habitual, barba de una semana, pelo lacio enmarañado, sus míticas chaquetas de lana, por supuesto escuchando música...
Terminó sugiriéndome una vez más: "cuando quieras quedar, ya sabes donde estoy", ni le contesté, simplemente sonreí y le di una palmadita en el hombro, me entendió...
Segundo presentimiento cumplido y también van DOS, voy a empezar a creer que tengo algo de meiga.
Se me ha quitado el hambre...
Lead singer: David Gahan
Songwriter: Martin L. Gore
Appears on: "Songs Of Faith And Devotion" album
"The Singles 86>98" album
"In Your Room" single
In your room
Where time stands still
Or moves at your will
Will you let the morning come soon
Or will you leave me lying here
In your favourite darkness
Your favourite half-light
Your favourite consciousness
Your favourite slave
In your room
Where souls disappear
Only you exist here
Will you lead me to your armchair
Or leave me lying here
Your favourite innocence
Your favourite prize
Your favourite smile
Your favourite slave
I'm hanging on your words
Living on your breath
Feeling with your skin
Will I always be here
In your room
Your burning eyes
Cause flames to arise
Will you let the fire die down soon
Or will I always be here
Your favourite passion
Your favourite game
Your favourite mirror
Your favourite slave
I'm hanging on your words
Living on your breath
Feeling with your skin
Will I always be here
Will I always be here...
Mi armario ropero está lleno de máscaras, cada mañana me levanto y decido cual ponerme. Las diseño yo misma. Al principio eran de un material transparente que dejaba ver nítidamente mis rasgos, sin embargo, de un tiempo a esta parte se han vuelto opacas, son tan perfectas que ni yo misma me reconozco. Me sitúo frente al espejo y me coloco la de la autosuficiencia, es una de mis preferidas. También están las de la hipocresía necesaria (fundamental para ser diplomática) y la de la sonrisa forzada (cuando lo último que me apetece es esbozarla). Algunos días no quiero llevar ninguna... hoy no es uno de ellos.
Todavía no se ha instalado en casa la nueva “inquilina”, en teoría llega hoy, pero el fin de semana volverá a Bilbao. Estamos impacientes. Ayer nos sentamos las tres habitantes & Paula, la viguesa (que se ha adaptado perfectamente a nuestra rutina y charlas presueño), en los sofás del salón para ver la proyección de las diapositivas de la compañera nº 1, unas fotos impresionantes tomadas desde uno de los edificios más altos de Madrid. Me encantaron los tejados de las casas bajas, encerrados entre torres, como pequeñas aldeas refugio en medio de la jungla. Le pedí alguna de esas vistas de pájaro como recuerdo para cuando me vuelva al norte. Dijo que sí.
******************************************
- ¿Qué tienen los tejados de Buenos Aires que no tengan los de Madrid? LLevo preguntándomelo desde la primera vez que se lo oí decir a Hache.
- Tendrías que mirar bien los de Madrid y luego venirte a Buenos Aires y te darías cuenta. Hache lo dice: los tejados de Madrid son prolijos, tienen tejas, son armónicos,etc. Los de Buenos Aires suelen ser terrazas planas en las que se mete lo que sobra, tanques de agua, ropa colgada. Dan la sensación de que sobran, de que están hechos porque no había más remedio.
Adolfo Aristarain
******************************************
A veces hay que darse un golpe contra el suelo para comprender que eso es lo máximo que puedes caer, a partir de ese momento sólo queda empezar a remontar el vuelo.
No os preocupéis por mi, en serio, me encuentro intentando volar con alas de papel, sé que es inútil y que acabaré de bruces pero mil gracias por estar ahí y amortiguar mi descenso en picado con vuestros comentarios, ahora sé que no voy a despeñarme porque tengo la mejor de las redes, os lo dice la hija del capitán así que..¡creedme!
Buceando por internet encontré un artículo que me recordó a una persona y a un libro. El primero ya no vive en Madrid pero en su momento jugó un papel muy importante en mis encuentros y desencuentros con la urbe, el segundo fue su regalo, dijo que me "marcaba un gol" abriéndome los ojos a un escritor como ese, que dosificara su lectura y la paladease. En la oficina tengo colgada la lámina del cuadro que da título a la obra. Mi compañera de trabajo la vio y dijo que también la quería así que el día de su cumpleaños le transmití la ilusión (junto con el texto y la lámina plastificada) con la que me la habían regalado a mi.
Luces...
Que te sorprendan con un regalo, un concierto después de mucho tiempo, números de teléfono desconocidos, confidencias recorriendo la ciudad bajo la luz anaranjada de las farolas, largas sobremesas con café, salir sin planes, las risas ajenas, encuentros inesperados con resultados esperados, pulsaciones aceleradas, los domingos en esa plaza.
Sombras...
Infructuosas búsquedas con la mirada que chocan con vacíos, dolores de cabeza, insomnios, colas de gente en los sitios de siempre, bloqueos con huída que se repiten una y otra vez, ardor de estómago, despedidas apresuradas, esquemas mentales de recuerdos desordenados, arrastrar los pies, poder y no querer.
Hoy he leído, a través de diferentes fuentes, varios comentarios sobre optimismo y/o pesimismo. Una de ellas era un mail en el que alguien me confesaba que si no participaba demasiado en este blog era porque su visión optimista de la vida le impedía comprender "mis oscuridades".
Una vez escribí por aquí que la razón de tanta saudade es que soy egoísta guardándome los mejores momentos para disfrutarlos en privado, exponiendo sólo lo que más me duele a modo de terapia liberadora de pesos pesados. Llevo haciendo eso (emborronando diarios, hojas sueltas, cuadernillos, servilletas,...) desde que aprendí a coger un lápiz y creo que es una forma estupenda de evitar una úlcera.
Me gustaría que entendiéseis (aquellos que no me conozcáis) que no soy tan gris como parece, que sonrío cada mañana al saborear las galletas del desayuno.
Ayer cayeron las primeras pingas desde abril. Saqué las macetas a la terraza para que disfrutasen un poco de las vitaminas concentradas en cada gota. Me encanta el olor a tierra mojada, la humedad que rezuma cuando le acaricia el primer chaparrón, es como si agradeciese recibirlo perfumando el ambiente.
En Galicia, mi habitación es interior, da a un patio de luces con tejados de aluminio que protejen la ropa recién tendida de los imprevisibles chubascos, muchas noches me duermo escuchando la melodía dulce de la lluvia al caer, es una nana gallega, echo tanto de menos esa canción de cuna...
Los cambios de estación y de tiempo condicionan siempre el tipo de música que me apetece escuchar. Este día nublado me recuerda que tengo pendientes (entre otros) un par de discos, "Cold Roses" y "Jacksonville city nigths" del prolífico Ryan Adams (dos de los tres que pretende publicar este año). Sé que son una vuelta al folk-rock del Heartbreaker (se aleja de Nueva York y vuelve a su ciudad natal, Carolina del Norte) y a mi me cuesta bastante ese estilo country pero me rindo ante su voz privilegiada cargada de sentimiento.
I never meant to cause you any sorrow
I never meant to cause you any pain
I only wanted to one time see you laughing
I only wanted to see you laughing in the purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
I only wanted to see you bathing in the purple rain
I never wanted to be your weekend lover
I only wanted to be some kind of friend
Baby I could never steal you from another
It´s such a shame our friendship had to end
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
I only wanted to see you underneath the purple rain
Honey I know, I know, I know times are changing
It´s time we all reach out for something new
That means you to
You say you want a leader
But you can´t seem to make up your mind
I think you better close it
And let me guide you to the purple rain
Purple rain Purple rain
Purple rain Purple rain
If you know what I´m singing about up here
C´mon raise your hand
Purple rain Purple rain
I only want to see you, only want to see you
In the purple rain...
Más ganas de discos...
El nuevo de Richard Ashcroft, que saldrá en unos meses, lo último desde Human conditions (2002), ¿cómo puede haber pasado tanto tiempo?
A veces le doy a la pestaña de "escribir artículo" sin saber bien de qué voy a hablar, me paro unos segundos, veo el cielo por la ventana de la oficina y espero a que me llegue una idea para redactarla deprisa. Supongo que en ese momento me encuentro ahora. Me gustaría poder parar y escribir con calma pero no tengo internet en casa así que me conformo con robar unos minutos al trabajo.
Este blog es mi forma de pensar en voz alta sin pronunciar una sílaba, sin oirme a mi misma vocalizar palabras que sé que muchas veces se atascarían antes de salir de mis labios. Es también una memoria supletoria de sensaciones, que ayudará a la mía, que ya está bastante coja, cuando empiece a fallar con más frecuencia. Todo ello con una banda sonora de fondo, la de los discos y canciones que descubro o recupero para plasmar una idea, un estado de ánimo... el de hoy es incertidumbre.
¿Cando voltarán a voar por aquí?
Cuando la viguesa me preguntó si podía quedarse en nuestra casa durante tres semanas (nada más y nada menos) sin pensarlo dije que sí, le expliqué que allí tenemos colchones y que a mi sinceramente no me importaba compartir mi habitación, mi espacio y mi tiempo con ella, que si no le resultaba incómodo dormir en el suelo durante tanto tiempo no había más que hablar. Se vino. Pensé que se haría largo pero no ha sido así, este viernes se marcha.
Uno de mis grandes defectos, soy absolutamente consciente de ello, es mi carácter (a veces) extremadamente independiente, la necesidad de ir a mi aire y de que respeten mi temporal autismo. Esto provoca que en ocasiones resulte distante y fría, que no me integre en un plan porque tenga otro (en el que sólo estoy yo, conmigo misma) y eso choque a los demás, como si les despreciase o algo así. Es una rara necesidad de oxígeno, si no la satisfago me ahogo.
Por eso creía que no iba a superar la larga convivencia... erré. No ha supuesto ningún esfuerzo, es más, me ha gustado bastante. Echaré de menos levantarme despacio por las mañanas, haciendo el menor ruido posible para no despertarle, andar de puntillas y encender solamente la pequeña luz de la mesilla. Volver de trabajar y que me cuente qué tal ha ido el día. Ha caído bien a todas y ya le han insistido para que vuelva.
Ha sido un "autoexamen" para mi y lo he aprobado con nota. Quizás no sea tan independiente como creía...
Nunca quisiste viajar, ¿por qué ahora lo haces y me llamas para contármelo? Ya no quiero escucharte. Egipto, Caribe y Roma han sentido tus pisadas... sin mi.
Y mientras tanto, inmóvil, veo caer la lluvia desde el mismo punto, a través de la misma ventana de la ciudad en la que apoyé las maletas en el suelo hace ahora cinco años.
La compañera número cuatro ya se ha instalado en nuestro hogar. Es una más. Todavía no me ha dado tiempo a conocerla en profundidad pero me aventuro a afirmar que, en bastantes detalles, me recuerda a mi cuando desembarqué en Madrid (aunque en otros creo que estamos en extremos opuestos). Su cara inocente con mirada de asombro es muy parecida a la que veo en aquellas viejas fotos que me saqué aquí hace unos cuantos años. Ese rostro infantil se ha ido transformando en uno adulto donde se mezclan seriedad y alegría, astucia y franqueza, desconfianza y tranquilidad, esfuerzo y cansancio, todo ello "adornado" con alguna arruga en la frente visible cuando mi malhumor me hace fruncir el ceño.
Es increíble cómo te modelan las circunstancias, tu materia prima es inmutable, única, pero con el tiempo va adquiriendo su forma, la vida sopla y el barro se va secando, se convierte bloque rígido y frágil que si se golpea con algo es posible que se astille o que se rompa algún trozo que aunque se pueda pegar ya no quedará igual.
A mis 28 ya he recogido unos cuantos pedazos.
... que te cuento una historia
... que te llevo a un lugar
... que te cojo la mano
... que te susurro
... que te río
... que te
... que
...
Leyendo el País me encontré con este interesante artículo:
"Las neuronas espejo te ponen en el lugar del otro" (G. Rizzolatti, neurobiólogo)
(...)El mecanismo espejo permite hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás. (...)Otra cuestión muy importante es la comprensión. No sólo se entiende a otra persona de forma superficial, sino que se puede comprender hasta lo que piensa. El sistema de espejo hace precisamente eso, te pone en el lugar del otro. La base de nuestro comportamiento social es que exista la capacidad de tener empatía e imaginar lo que el otro está pensando(...).
Ojalá estuviesen siempre activas.
Ayer rompí mi "abstinencia de discusiones" (ni recuerdo cuando fue la última vez), sin quererlo, obligada por las circunstancias, lo cual me crispa todavía más, porque no es que yo tuviese la intención de verme envuelta en esa conversación es que de repente me encontré allí, dando vueltas y vueltas, con mi tono de voz tan serio que a veces asusta, lo reconozco.
Resulta que P. comentó que S. estaba completamente desmotivada para un trabajo que van a empezar juntas en breve, que no se le veía con iniciativa, que no sabía dónde se había metido al dejar su trabajo anterior, que no se había planteado muchas cosas, que durante el mes que estuvo en Madrid parecía que no tenía ganas...
Yo conocí a S., coincidí con ella desde que llegó a esta ciudad hasta que se fue y pude apreciar perfectamente la evolución de su humor. Al principio vivían juntas S. y N., más tarde llegó a ese piso (que habían alquilado por un mes) P., ese momento fue el desencadenante de la crisis de S., ella tenía la intención de pasar unas cuantas semanas estudiando y divirtiéndose, aprovechando el tiempo conociendo la ciudad, era la alegría personificada, pero tenía un defecto... resulta que era de pueblo, me explico, su forma de comportarse era considerada por sus dos compañeras como vulgar, su estilo estridente, incluso su belleza, porque S. era realmente guapa. Fui a visitarles bastantes veces, al salir del gimnasio, porque su piso estaba a cinco minutos andando. Allí pude comprobar in situ cómo N. y P. le contestaban e ironizaban sobre muchos de sus comentarios. La última semana antes de irse lo pasó fatal, me comentó que P. le trataba como si fuese tonta o algo así. Ya no se reía. Me enfada que la gente se ensañe con alguien por el simple hecho de ser distinta en vez de respetar su singularidad. Reconozco que es algo que me pone realmente mala. Así que ayer cuando P. empezó a comentar todo aquello de que quizás S. no rindiese en el trabajo porque ya se había agobiado aquí me enfadé, me enfadé por dentro y puse cara de ogro por fuera. Muchas veces me han dicho que soy bastante transparente y que no puedo disimular mis estados de ánimo, creo que tienen razón. Así que entré al trapo, le dije que ella no sólo se había encontrado mal por eso, mientras le miraba con ojos de fuego, una intensa mirada de rayos-X. La notó. Más tarde me preguntó cuál era la razón de mi indignación, si era porque S. me hubiese comentado algo que ella no supiese, por supuesto que no le iba a decir que no me había gustado su actitud con S. porque yo no soy nadie para juzgar nada, mi causa era otra, me había metido en camisa de once varas para defender al más débil, como siempre hago, aunque yo ni pinche ni corte en la relación que había entre ellas. Quise terminar con todo aquello pero no me dejaba. Zanjé la absurda discusión pidiendo perdón (sinceramente) por mi tono tan seco que a veces resulta desconcertante.
No sé porqué me meto en estos líos porque no gano nada, sólo un mal sabor de boca al darme cuenta que otra vez estoy defendiendo causas perdidas y luchando contra molinos.
Ellos no lo saben pero harían una pareja, desde mi punto de vista, perfecta. Se conocen pero no lo suficiente así que este fin de semana sutilmente se lo he sugerido a ella, que aproveche el tiempo que pasen juntos. La distancia sería un obstáculo, me contestó, pero en mi opinión (y humildemente creo que tengo bastante experiencia en eso) si ambas partes tienen confianza en su relación y en el otro todo puede llevarse perfectamente.
Siendo egoísta, si finalmente sucediese "algo", sé que yo perdería un poco de sus respectivas y contínuas atenciones, lo cual es muy comprensible, pero ganaría al saber que dos personas tan entrañables son un poco más felices. Ambos se lo merecen con creces. A ver qué pasa...
Una de las cosas que más me sorprende es que son capaces de tomar la temperatura y saber si tienes fiebre o no simplemente con ponerte la mano en la frente. Es como mágico. Con mis ojos llorosos, estornudos, manos y pies helados me he acercado a una compañera de trabajo y me ha puesto su termómetro de madre, "tienes décimas" dijo, y yo le miré con ojos de admiración...
Todos los días me levanto más o menos a la misma hora, pongo el despertador y antes de saltar de la cama me quedo unos segundos escuchando las noticias en la radio. A partir de ese momento empieza la lucha. No me da tiempo a desayunar, es el primer año que me ocurre eso porque hasta ahora con el estómago vacío no era capaz de dar un paso, qué tiempos aquellos en los que mi madre me preparaba el tazón de leche hirviendo y lo dejaba en la ventana de la cocina para que se enfriase mientras me duchaba... en fin, bajo las escaleras y saludo con cara de sueño al portero del edificio. Cojo un par de periódicos en la boca de metro y respiro hondo antes de empezar a correr. No es que yo quiera ir deprisa es que no hay otra opción, o te adaptas a la velocidad de la masa o te arrasan. Hago un cambio en la estación de Renfe y subo al tren de cercanías. Tres cuartos de lo mismo. Andenes llenos y gente estrujándose para caber en los vagones. Para más inri conmigo viaja la mochila para reenganchar por la tarde con el gimnasio, abulta bastante así que la gente me mira de reojo cuando apenas hay hueco, "aquí no hay sitio para eso" parecen decirme. No importa. Subiré en otro tren igual de abarrotado. Hoy ha sido así. Los cinco minutos que dura el trayecto transcurrieron a cámara lenta. No se oía ni un murmullo. Supongo que todos estaríamos planteándonos qué demonios hacemos día tras día encajados allí, aguantando la respiración hasta oír la familiar voz de "próxima estación...".
Acaba de venir un cristalero a limpiar las ventanas de la oficina, en estos momentos está en nuestro despacho, trabaja tan despacio, en silencio y con tanta delicadeza que, mientras acaricia los cristales con esos bastones metálicos llenos de jabón, consigue transmitir paz.
Hoxe estou soa nesta parte da oficina así que podo aproveitar para escoita-la emisora de radio que quero. Á hora de xantar puxen Radio Marca (non me preguntedes por qué, moitas veces elixo ésa) e atopei un programa sobre vela no que falaban do Capitán Nemo (con música de fondo de Carlos Núñez) e da ría de Vigo. Ó instante a miña cabeza encheuse de gaivotas.
Un dos locutores explicou tamén que Paul Cayard, patrón do “Piratas do Caribe”, estaba en Sanxenxo despois de navegar está mañá por augas galegas e comprobar o comportamento das velas e sistemas de abordo do seu barco. O capitán da embarcación pirata comentou, á hora de defini-lo perfil tipo dun regatista da Volvo Ocean Race, o seguinte: "Este barco require un gran esforzo físico. Para que vos fagades unha idea, é como un barco da Copa América, pero con 10 tripulantes en lugar de 17. Por iso á hora de escoller á tripulación é fundamental o seu estado físico e sicolóxico. Ademais de estar en perfecta forma, teñen que estar preparados para soportar momentos de presión, deben ser homes moi fortes e cunha gran capacidade de sacrificio". Entón pensei no meu pai...
Ayer me encontraba bastante débil así que al salir de trabajar me fui directamente a casa. No estoy acostumbrada a llegar tan temprano así que la compañera de piso nº 1 se asombró al verme entrar y me preguntó que qué me pasaba. Le dije que creía que tenía fiebre o algo así. Más tarde llegaron las compañeras 2 y 4. Yo estaba en la habitación escuchando los partidos en la radio mientras leía un poco. Les extrañó no encontrarme en el salón (todas las noches nos sentamos un rato y, mientras cenamos, comentamos cómo nos ha ido el día) y vinieron a llamar a mi puerta.
Sentir que se preocupan por mi es una muestra más de que hace bastante que hemos dejado de ser unas conocidas que comparten piso, lo cual (llevo unas cuantas mudanzas a mis espaldas) no es fácil de encontrar en esta ciudad en la que casi todos estamos de paso. Entrar en esa casa te transmite tranquilidad y siempre hay alguien con quien te puedes reír o desahogar si has tenido un mal día. No quiero olvidar lo afortunada que me siento teniendo ese privilegio de amigas.
Hoy me marcho a casa, después de dos meses lo estaba necesitando a gritos, es algo que no puedo explicar, cuando transcurre demasiado tiempo sin pisar Galicia empiezo a sentir un raro malestar, me empiezo a encontrar fatal, estoy más tristona, no puedo evitarlo.
Suelo viajar de noche, en autobús, pongo música (la elección de los cds que voy a escuchar es bastante difícil, me lleva mi tiempo, casi más que hacer la maleta), más o menos puedo dormir, se me hace mucho más corto así. Parada en Puebla de Sanabria para tomar un colacao a las dos y media de la mañana y a seguir. Cuando llego está esperándome mi padre. Le he dicho muchas veces que puedo coger un taxi pero él insiste en venir a buscarme, es algo que valoro mucho. Le doy un beso y empiezo a contestar sus preguntas de cómo estoy, qué tal el trabajo, etc. Luego me cuenta las novedades de la ciudad. Al llegar al portal de casa siento su familiar olor y sé que allí es dónde quiero estar. Dejo la maleta y me pongo las zapatillas. En esos momentos no necesito nada más para ser feliz.
Rhonda Records, el subsello de Houston Party se ha fijado en 13 grupos estatales con variedad de procedencias y estilos y les ha dado una oportunidad con este recopilatorio que incluye singles de estas bandas del underground estatal (algunas están a punto de sacar disco).
Entre ellas destacaría a SKIMO, de los que ya os he hablado un par de veces en este blog y otra de la que he escuchado un par de canciones y me han impresionado sus letras, FACTO DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES.
El track list completo es el siguiente:
01. Flores de plástico – Futuro-Presente.
02. Tired Hippo – Another Side.
03. Humo – El Liceu.
04. Cubala – Págamelo en Dólares.
05. Cat People – Everyone Can Tell You.
06. Anorak – Another Way.
07. Skimo – Mis Historias.
08. Amarillo – No Me Escuches.
09. Salieri – Because I Hate You.
10- Facto Delafé y las flores azules - Mar el poder del mar.
11- Murmur - Impressionable child.
12- Strange too - Todo.
13- Decora - Canción sin título.