Blogia
SAUDADE

un día más

Vésperas

Acábase o ano e négome, típico destas datas, a mirar atrás, evalualo ou comparar mentalmente os propósitos que tiña cando empezou coas metas acadadas, resumirei dicindo que non estivo mal, a palabra é tranquilo.
A nivel musical foi con todo bastante intenso, gocei con grandes concertos (U2 en Donosti) e festivales (Metrorock, Primavera Sound, FIB, FRA), xa sabedes que a música ocupa un lugar importante do meu tempo libre e da miña vida.
A nivel persoal coñecín a xente que pasou a formar parte, por sobrados méritos propios, do meu pequeno grupo de bos amigos. Tamén houbo algunha ruptura definitiva da que xa vos falei unas cantas veces por aquí. Ese tema segue (e seguirá) en punto morto.
Viaxei, bailei, sorrín, loitei e chorei...
Véxome ao espello e síntome maior (non sabedes que crise cando hai uns meses tiven que renovar o carné de conducir porque ¡xa pasaran dez anos!).
O único que pido ó 2006 é saúde para a miña familia (non sé que faría sen eles) e para min e así poder seguir enchendo o álbum de fotos interior con grandes vivencias compartidas cos que quero e me queren.

Noches de invierno

Ayer mis huesos se empaparon de frío nocturno. Me cambiaron de ruta (ya os he hablado de los recorridos que hago el miércoles por la noche al encuentro de personas sin hogar que no se refugian en albergues) porque faltaba una persona para el recorrido de Princesa. Ya me habían avisado de que es una zona bastante dura por las corrientes de aire helado. Los compañeros con los que fui resultaron ser encantadores. Me presentaron a toda su gente. Conocí a P. que duerme bajo la Iglesia del Buen Suceso y compartí con él nuestro gusto por dormirnos escuchando el larguero cada noche. Su vecino de calle es B. que pensamos que dormía pero salió de su caja en cuanto nos escuchó, tenía puesto un gorro y sonrió cuando traté de hablar con él diciéndome que no entendía casi nada de español. Se sorprendió cuando al despedirse, mi compañera le dio dos besos. Continuamos hacia Plaza de España, pasando por un cajero, allí vive C., que nos comentó que se había casado cuatro veces y una de sus ex–mujeres era una rusa (aunque él no sabe ni papa de ese idioma) que trabajaba para la KGB, no nos dio tiempo a terminar esa historia así que prometió un segundo capítulo la semana que viene. Plaza de los cubos, allí saludamos a L., hablamos de política, inmigración, superpotencias y arreglamos utópicamente el mundo.
De ahí al famoso “Túnel”, donde casi me muero de congelación. Todos estaban enfadados porque habían venido los del ayuntamiento a echar sal en sus camas, habían mojado todo el suelo así que rápidamente habían intentado sacar todas sus cosas para que no se empapasen por los manguerazos. No entendí la razón de tal “fumigación”. Hablé mucho tiempo con M. un tunecino-francés que me sorprendió y dejó en evidencia varias veces llamándome novata, tenía razón, por supuesto.
Nos dieron las doce y media. Nos retiramos, me despedí de todos y cogí el metro sintiéndome rara entre la gente “vestida de domingo” que salía de fiesta esa noche, cambio de realidad... brutal.

Nocturnidad

Este miércoles he caminado por las calles de Madrid con otros ojos. Era una sensación extraña, como si las redescubriese. Entré a formar parte de un submundo al que nunca me había acercado tanto. Es como cuando pasas todos los días por delante de un edificio y no le prestas atención hasta que un día te chocas de frente con él y te preguntas, "vaya, ¿pero esto siempre ha estado aquí?". De repente no formaba parte de la masa de gente que paseaba contemplando escaparates iluminados con adornos navideños, me sentía lejana, como escondida detrás de las bambalinas de un teatro mientras se representa la función principal, rodeada de "especiales" actores segundarios.
Armados con un termo de colacao, bocadillos, galletas y demás provisiones recorrimos una ruta preestablecida. Iba abrigada pero me dolían los oídos de frío, sobre todo cuando me sentaba en algún portal. Memoricé caras y nombres nuevos, escuché muchas historias, sorprendentes algunas y desconcertantes otras pero lo mejor es que, sin apenas conocerme, me hayan regalado sonrisas.

Harapos

La ciudad está llena de sombras, apenas las vemos pero forman parte de ella. Se sientan en bancos, caminan despacio arrastrando los pies, se abrigan en portales con una montaña de cajas. El invierno es la época más dura, su sucia ropa hecha jirones apenas puede protegerles del frío. No sé hacia dónde van o si ni siquiera tienen un rumbo.
Cada noche hago el mismo recorrido, las mismas calles céntricas, las mismas luces, las mismas prisas... y están allí, espectros de ceño fruncido, al margen de todo, por su culpa y por la nuestra. Les escudriño por el rabillo del ojo para no molestar pero nunca me paro.
Hoy será diferente. He decidido volver a hacer algo. Ya os contaré qué tal me va.

Bombillas

Se han encendido las luces navideñas en la capital. Anuncio de fechas especiales para algunos y odiadas por otros. Yo estoy entre estos últimos. Me he propuesto intentar (al menos eso) ser menos crítica con estas fiestas, dejar de pensar que todo es consumismo puro y duro (del que por supuesto soy partícipe) y disfrutarlas más, a mi manera.

"Hoy es el día" ( J.C. García Fajardo)

Este fin de semana foi un deses que non se esquecen. Decisións de ultima hora leváronme a pasar dous días na xa nevada sierra madrileña. Ademáis de poder contemplar cos ollos ben abertos ese manto branco que me transmite paz e tranquilidade tamén tiven a oportunidade de escoitar atentamente a un gran orador. Na súa charla-coloquio fixo referencia a multitude de temas entre eles o famoso carpe diem que ilustrou co texto de polémica autoría atribuído a Nadine Stair,

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima intentaría cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas en serio.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría
más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares donde nunca he ido, comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de
su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo sabéis, de eso está hecha la vida, sólo de momentos: no te pierdas
el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una
bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir, comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera
y seguiría así hasta concluir el otoño.
Pero ya veis, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

América

Onte chamei ó meu pai para que me contase un pouco como foi o espectáculo de vela que deu vida á cidade de Vigo o fin de semana pasado. Notábaselle emocionado polo teléfono, díxome, "¡iso non mo podía perder eu!", e relatoume tódolos detalles. Fíxome lembrar unha historia que me contara un deses fines de semana que estiven na casa. Falabamos da súa infancia e de qué quería ser cando era neno. Díxome que él, coma todos naquela época, quería ir a Ámerica, ese era o seu soño, enrolarse nun barco que fose non ó sur, coma a maioría, senon ós Estados Unidos, quería ver cómo era aquel lonxano e descoñecido trozo de terra para un rapaz de apenas quince anos, a idade que tiña cando empezou a navegar naqueles buques enormes que se movían con carbón. Tiña decidido quedar alí e voltar feito un homiño. Finalmente recorreu moitos mares pero non foi a vivir a América porque coñeceu a miña nai, “e as prioridades cambian”, comentoume. Sería ó final da súa profesión, apenas uns anos antes de retirarse, cando arribaría en Norfolk (Virginia), ¡por fin estaba a pisar Ámerica do Norte!

Hoxe en día segue navegando, di que non sabe facer outra cousa (pero minte porque eu ben sei que é capaz de facer case todo o que se propoña), o soño mudou, agora está convencido que ten pendente unha volta ó mundo...

"Positive tension" (Bloc Party)

Onte, falando cunha compañeira do ximnasio que coñecín hai pouco pero que se preocupa tanto por min que parece que leva anos formando parte da miña vida, decateime (coma se estivese reflexionando en alto para min mesma) que teño que voltar a facer algunhas daquelas cousas que me enchían de ledicia e que teño un pouco abandonadas por crer que nesta cidade non hai tempo pra iso.

Pd: Mañá soará o tema do título deste post en directo e estarei alí para vivilo.

 

Calma chicha

Este fin de semana apenas he salido. Necesitaba un poco de tiempo para mi. Un parón para sentarme, descansar, leer algunas de las cosas que tengo pendientes, saborear una taza de té y disfrutar del silencio que reina siempre en Comercio4. El viernes, tras el concierto de The Robocop Kraus en Moby Dick, rechacé una invitación a la fiesta Matador en el Pabellón de los Deportes y volví temprano a casa. El sábado por la mañana me acerqué un rato al gimnasio y poco más. Ayer madrugué y fui a pasear tranquilamente por el centro, casi desierto, de Madrid, me regalé un buen desayuno y un par de libros, después me acerqué al cine a ver Match point. La tarde la pasé con manta y zapatillas en el sofá del salón, escuchando las aventuras nocturnas de mis dos compañeras de piso. Eso ha sido todo. Lo único que he echado en falta, en algunos momentos, es alguien con quien compartir esa sensación de paz.

Gaiteiros

Gaiteiros

"Quinientos gaiteros liderados por Xosé Manuel Budiño pondrán esta noche la banda sonora de un espectáculo pirotécnico que, a partir de las 21.00 horas de hoy, iluminará Bouzas con láser y fuegos de artificio. El acto, que se ha dado en llamar "A Festa do Mar", se prolongará durante una hora y media, organizado con motivo de la salida de la Vuelta al Mundo a Vela.
En medio de la bahía de Bouzas, que servirá de decorado del espectáculo multimedia, se instalará un escenario flotante, donde se producirá la actuación del músico Budiño y su banda. Proyectores de diapositivas de gran formato plasmarán imágenes alusivas a los motivos relacionados con la Vuelta al Mundo a Vela. Durante su celebración llegarán a sonar hasta quinientas gaitas al tiempo a ambos lados del escenario".

 

Esto es una pequeña muestra de lo que me voy a perder este fin de semana...

¡Disfrutadlo por mi!

Quejas y más quejas

Me pone de mal humor escuchar a alguien que no para de quejarse por todo desde primera hora de la mañana hasta que se acuesta. Supongo que esas personas no son conscientes de que su retahíla de comentarios negativos a lo largo del día llega a cansar a los que les rodeamos. No es que sean pesimistas es que en cuanto ven el vaso medio vacío tienen que protestar, porque no les gusta el vaso, por el color del agua, porque no tienen sed o porque sí tienen y no hay suficiente para saciarles. Por lo que sea. El caso es incomodarse.

 

Guiños

Todo empezó (y "terminó") hace bastantes años, tonterías de críos adolescentes. La forma fue sorprendente y graciosa, de ésas que no se olvidan por su originalidad.  Frescura de momentos en los que es fácil dejarse llevar porque aún no has sido tocado por la varita del desengaño, crees firmemente lo que ves, te asombras de lo que sientes y lo fundamental es que eres tú mismo/a cien por cien sin tapujos de ningún tipo. Un día nos cerramos las puertas y desaparecimos del mapa del otro. Recompusimos los trozos y seguimos con nuestras vidas. Sin buscarlo, de improviso, alguna que otra vez, nuestros caminos se han vuelto a cruzar. No sé si las cosas ocurren por casualidad, por suerte o si es El Destino (¿qué es eso?) el que se divierte manejando los hilos, lo cierto es que en ocasiones fantaseo pensando en que es este último el que me ha puesto en ese lugar, en ese momento preciso y entonces el día es estupendo, lo complicado se vuelve sencillísimo y dejo de perderme en intrincados laberintos porque de repente todos los callejones tienen una salida iluminada con luces de colores.

"Nothing's impossible" (DM)

A veces la realidad es mucho más desconcertante que la ficción. Este fin de semana me he visto en un par de situaciones por las que, de haberlo sabido de antemano, hubiese jurado que nunca pasaría. Sí, de sobra sé que decir nunca es un poco absurdo. Continúo aprendiendo a capear temporales.  

De vuelta

Otra vez por aquí, pero con la ventaja de estar ya a mitad de semana y tener las pilas recién cargadas. No ha parado de llover en esos cuatro días, qué se le va a hacer, la verdad es que nunca me importa el mal tiempo cuando estoy tan a gusto. Me he despedido de todos hasta dentro de un mes...

Rumbo al norte

Hoy me marcho a casa, después de dos meses lo estaba necesitando a gritos, es algo que no puedo explicar, cuando transcurre demasiado tiempo sin pisar Galicia empiezo a sentir un raro malestar, me empiezo a encontrar fatal, estoy más tristona, no puedo evitarlo.

Suelo viajar de noche, en autobús, pongo música (la elección de los cds que voy a escuchar es bastante difícil, me lleva mi tiempo, casi más que hacer la maleta), más o menos puedo dormir, se me hace mucho más corto así. Parada en Puebla de Sanabria para tomar un colacao a las dos y media de la mañana y a seguir. Cuando llego está esperándome mi padre. Le he dicho muchas veces que puedo coger un taxi pero él insiste en venir a buscarme, es algo que valoro mucho. Le doy un beso y empiezo a contestar sus preguntas de cómo estoy, qué tal el trabajo, etc. Luego me cuenta las novedades de la ciudad. Al llegar al portal de casa siento su familiar olor y sé que allí es dónde quiero estar. Dejo la maleta y me pongo las zapatillas. En esos momentos no necesito nada más para ser feliz.

Convivencia

Ayer me encontraba bastante débil así que al salir de trabajar me fui directamente a casa.  No estoy acostumbrada a llegar tan temprano así que la compañera de piso nº 1 se asombró al verme entrar y me preguntó que qué me pasaba. Le dije que creía que tenía fiebre o algo así. Más tarde llegaron las compañeras 2 y 4. Yo estaba en la habitación escuchando los partidos en la radio mientras leía un poco. Les extrañó no encontrarme en el salón (todas las noches nos sentamos un rato y, mientras cenamos, comentamos cómo nos ha ido el día) y vinieron a llamar a mi puerta.

Sentir que se preocupan por mi es una muestra más de que hace bastante que hemos dejado de ser unas conocidas que comparten piso, lo cual (llevo unas cuantas mudanzas a mis espaldas) no es fácil de encontrar en esta ciudad en la que casi todos estamos de paso. Entrar en esa casa te transmite tranquilidad y siempre hay alguien con quien te puedes reír o desahogar si has tenido un mal día. No quiero olvidar lo afortunada que me siento teniendo ese privilegio de amigas.

Perla negra

Hoxe estou soa nesta parte da oficina así que podo aproveitar para escoita-la emisora de radio que quero. Á hora de xantar puxen Radio Marca (non me preguntedes por qué, moitas veces elixo ésa) e atopei un programa sobre vela no que falaban do Capitán Nemo (con música de fondo de Carlos Núñez) e da ría de Vigo. Ó instante a miña cabeza encheuse de gaivotas.

Un dos locutores explicou tamén que Paul Cayard, patrón do “Piratas do Caribe”, estaba en Sanxenxo despois de navegar está mañá por augas galegas e comprobar o comportamento das velas e sistemas de abordo do seu barco. O capitán da embarcación pirata comentou, á hora de defini-lo perfil tipo dun regatista da Volvo Ocean Race, o seguinte: "Este barco require un gran esforzo físico. Para que vos fagades unha idea, é como un barco da Copa América, pero con 10 tripulantes en lugar de 17. Por iso á hora de escoller á tripulación é fundamental o seu estado físico e sicolóxico. Ademais de estar en perfecta forma, teñen que estar preparados para soportar momentos de presión, deben ser homes moi fortes e cunha gran capacidade de sacrificio". Entón pensei no meu pai...

Costumbres

Todos los días me levanto más o menos a la misma hora, pongo el despertador y antes de saltar de la cama me quedo unos segundos escuchando las noticias en la radio. A partir de ese momento empieza la lucha. No me da tiempo a desayunar, es el primer año que me ocurre eso porque hasta ahora con el estómago vacío no era capaz de dar un paso, qué tiempos aquellos en los que mi madre me preparaba el tazón de leche hirviendo y lo dejaba en la ventana de la cocina para que se enfriase mientras me duchaba... en fin, bajo las escaleras y saludo con cara de sueño al portero del edificio. Cojo un par de periódicos en la boca de metro y respiro hondo antes de empezar a correr. No es que yo quiera ir deprisa es que no hay otra opción, o te adaptas a la velocidad de la masa o te arrasan. Hago un cambio en la estación de Renfe y subo al tren de cercanías. Tres cuartos de lo mismo. Andenes llenos y gente estrujándose para caber en los vagones. Para más inri conmigo viaja la mochila para reenganchar por la tarde con el gimnasio, abulta bastante así que la gente me mira de reojo cuando apenas hay hueco, "aquí no hay sitio para eso" parecen decirme. No importa. Subiré en otro tren igual de abarrotado. Hoy ha sido así. Los cinco minutos que dura el trayecto transcurrieron a cámara lenta. No se oía ni un murmullo. Supongo que todos estaríamos planteándonos qué demonios hacemos día tras día encajados allí, aguantando la respiración hasta oír la familiar voz de "próxima estación...".

Cruce de caminos

Ellos no lo saben pero harían una pareja, desde mi punto de vista, perfecta. Se conocen pero no lo suficiente así que este fin de semana sutilmente se lo he sugerido a ella, que aproveche el tiempo que pasen juntos. La distancia sería un obstáculo, me contestó, pero en mi opinión (y humildemente creo que tengo bastante experiencia en eso) si ambas partes tienen confianza en su relación y en el otro todo puede llevarse perfectamente.

Siendo egoísta, si finalmente sucediese "algo", sé que yo perdería un poco de sus respectivas y contínuas atenciones, lo cual es muy comprensible, pero ganaría al saber que dos personas tan entrañables son un poco más felices. Ambos se lo merecen con creces. A ver qué pasa... 

Neuronas espejo

Leyendo el País me encontré con este interesante artículo:

"Las neuronas espejo te ponen en el lugar del otro" (G. Rizzolatti, neurobiólogo)

(...)El mecanismo espejo permite hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás. (...)Otra cuestión muy importante es la comprensión. No sólo se entiende a otra persona de forma superficial, sino que se puede comprender hasta lo que piensa. El sistema de espejo hace precisamente eso, te pone en el lugar del otro. La base de nuestro comportamiento social es que exista la capacidad de tener empatía e imaginar lo que el otro está pensando(...).


Ojalá estuviesen siempre activas.