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SAUDADE

Grandes sorpresas

Ayer el portero me paró cuando entraba en el portal y comentó que había llegado un paquete para alguna de nosotras. Él creía que no era para mi... pero se equivocó. ¿Quien me mandaba algo tan grande? En el remite estaba la palabra clave: Valencia. Sonreí. Subí las escaleras imaginando qué habría en aquel sobre. Ni siquiera me quité el abrigo ni la mochila del gimnasio, fui directamente a por unas tijeras y rompí el envoltorio. Había tres regalos y unas líneas explicándolo todo. No podría decidirme si tuviera que escoger y quedarme con una sola cosa.
Colgué la postal en el corcho, puse uno de los dos cds, coloqué el libro sobre mi mesa y me senté en la cama a leer despacio.
El remitente es una de esas pocas personas que viven con emoción cada segundo de su vida, exprimiéndola al máximo. Atesoran el cúmulo de sensaciones que disfrutan como nadie y te sorprenden compartiéndolas cuando tú ya las habías perdido en algún recodo de la memoria. No se dan cuenta de lo importantes que son o del efecto que causan en las vidas de los demás porque su sencillez y humildad no les deja perder el tiempo reflexionando sobre eso. Añado como colofón su pasión (¡como no!) por la música, razón por la cuál le conocí.
Una vez más, gracias por ser así.

Disaffected (Piano Magic)

El sol blanco con bufanda anuncia su presencia despertando a las ventanas de los edificios de enfrente, después rebota débilmente en su aluminio y me ciega durante un par de segundos.
Todavía no me he adaptado al nuevo entorno. Es como cuando te mudas de casa, transcurre un tiempo hasta que logras familiarizarte con todo y dejas de sentirte una extraña. Los ruidos y silencios, la ausencia de intimidad, la luz, el frío... acabaré acostumbrándome aunque ya no sé si quiero, más bien, no sé lo que quiero y me aterra.

Algún disco

Se tivese que escoller un de todos os que saíron sería Takk... de Sigur Ros. Eles encabezarían tamén a lista dos mellores concertos ós que tiven o privilexio de asistir este ano.

Vésperas

Acábase o ano e négome, típico destas datas, a mirar atrás, evalualo ou comparar mentalmente os propósitos que tiña cando empezou coas metas acadadas, resumirei dicindo que non estivo mal, a palabra é tranquilo.
A nivel musical foi con todo bastante intenso, gocei con grandes concertos (U2 en Donosti) e festivales (Metrorock, Primavera Sound, FIB, FRA), xa sabedes que a música ocupa un lugar importante do meu tempo libre e da miña vida.
A nivel persoal coñecín a xente que pasou a formar parte, por sobrados méritos propios, do meu pequeno grupo de bos amigos. Tamén houbo algunha ruptura definitiva da que xa vos falei unas cantas veces por aquí. Ese tema segue (e seguirá) en punto morto.
Viaxei, bailei, sorrín, loitei e chorei...
Véxome ao espello e síntome maior (non sabedes que crise cando hai uns meses tiven que renovar o carné de conducir porque ¡xa pasaran dez anos!).
O único que pido ó 2006 é saúde para a miña familia (non sé que faría sen eles) e para min e así poder seguir enchendo o álbum de fotos interior con grandes vivencias compartidas cos que quero e me queren.

Noches de invierno

Ayer mis huesos se empaparon de frío nocturno. Me cambiaron de ruta (ya os he hablado de los recorridos que hago el miércoles por la noche al encuentro de personas sin hogar que no se refugian en albergues) porque faltaba una persona para el recorrido de Princesa. Ya me habían avisado de que es una zona bastante dura por las corrientes de aire helado. Los compañeros con los que fui resultaron ser encantadores. Me presentaron a toda su gente. Conocí a P. que duerme bajo la Iglesia del Buen Suceso y compartí con él nuestro gusto por dormirnos escuchando el larguero cada noche. Su vecino de calle es B. que pensamos que dormía pero salió de su caja en cuanto nos escuchó, tenía puesto un gorro y sonrió cuando traté de hablar con él diciéndome que no entendía casi nada de español. Se sorprendió cuando al despedirse, mi compañera le dio dos besos. Continuamos hacia Plaza de España, pasando por un cajero, allí vive C., que nos comentó que se había casado cuatro veces y una de sus ex–mujeres era una rusa (aunque él no sabe ni papa de ese idioma) que trabajaba para la KGB, no nos dio tiempo a terminar esa historia así que prometió un segundo capítulo la semana que viene. Plaza de los cubos, allí saludamos a L., hablamos de política, inmigración, superpotencias y arreglamos utópicamente el mundo.
De ahí al famoso “Túnel”, donde casi me muero de congelación. Todos estaban enfadados porque habían venido los del ayuntamiento a echar sal en sus camas, habían mojado todo el suelo así que rápidamente habían intentado sacar todas sus cosas para que no se empapasen por los manguerazos. No entendí la razón de tal “fumigación”. Hablé mucho tiempo con M. un tunecino-francés que me sorprendió y dejó en evidencia varias veces llamándome novata, tenía razón, por supuesto.
Nos dieron las doce y media. Nos retiramos, me despedí de todos y cogí el metro sintiéndome rara entre la gente “vestida de domingo” que salía de fiesta esa noche, cambio de realidad... brutal.

Primer día

Estoy sentada en lo que va a ser mi nueva mesa, por lo menos por ahora. He tardado (en general todos, salvo los jefes que vienen en coche y aparcan en su plaza de garaje) más de hora y media en llegar, será peor cuando tenga que cumplir el horario oficial, porque el nudo de Manoteras estará aún más atascado. La pantalla, como ya os había comentado, da al pasillo por lo que tendré que “cubrirme las espaldas” o escribir a la hora de la comida cuando no haya nadie rondando por aquí. Hace mucho frío porque el edificio está todavía en obras así que estoy tecleando con los dedos semicongelados.
No sé cuáles son las ventajas de estar aquí, a mi alrededor sólo veo malas caras porque a ninguno nos han preguntado si nos parecía bien o no el dichoso traslado.
Quiero recuperar de una vez mi buen humor. Para animarme pensaré que este fin de semana me iré a Galicia, a estar con la gente que me quiere y eso es lo realmente importante.

Traslado inminente

Hoy embalamos los ordenadores y el lunes será la mudanza a la nueva sede de la empresa. Sólo tardaré hora y media más, sin compensaciones económicas o de horario, es lo que hay, o lo tomo o lo dejo y una vez más digo que ojalá fuese esto último.
No sé cuando volveré a escribir por aquí porque, entre otras cosas, el nuevo "puesto" que me han asignado coloca la pantalla mirando hacia el pasillo, más control hacia mi persona, por si estuviese tramando una conspiración internacional dirigida a derrocar a algún alto mando, es que ¡hay que fastidiarse! (por no escribir otra cosa).
Feliz navidad a todos... por si acaso.

Rebeldía

No sé si consciente o inconscientemente estoy provocando en primer lugar el enfado del director financiero y en segundo que me echen. El combate de boxeo de hoy ha empezado muy temprano. He abierto la puerta de la oficina y en ese momento pasaba él por el pasillo. Me ha preguntado qué tal en Vigo. Me han dado ganas de contestarle que para qué me lo pregunta, que si pretende poner en envidencia la ridiculez que ha sido hacerme venir para las ocho horas de trabajo de hoy, dejándome colgada cuatro días. Pero me he contenido y le he contestado (sin mirarle a la cara lo cual supongo que le habrá molestado) que bien gracias. El segundo asalto lo ha ganado él. Resulta que yo venía de la calle con un café grande en vaso de plástico y me ha visto. Me ha dicho que iba a decir a todo el mundo que bajase a desayunar con él ya que "estábamos de medio puente", le he contestado que yo prefería quedarme porque acababa de venir del sitio donde pretendían ir y ya me había subido el desayuno. Él insistió, "pues te tomas un zumo" me dijo, le contesté que no, que prefería quedarme, salió por la puerta, con el resto de la gente refunfuñando que no lo entendía, de nuevo hablando sobre mi a los demás. Es que si no quiero bajar pues me quedo y punto, aunque le parezca mal, aunque lo correcto sea lo otro, aunque todos me miren con cara de circunstancias.
Además he recibido un derechazo en forma de mail de mi compañera de mesa (que hoy está de puente) en el que me comunicaba que el lunes él había decidido que en la nueva oficina ya no nos vamos a sentar juntas, a pesar de que ella le insistió para que reconsiderase los nuevos puestos no ha querido ceder. Prefiero pensar que es por razones laborales (aunque no imagino cuáles pueden ser) y que no lo ha hecho por incordiar aún más. No es una pataleta de niña pequeña, simplemente me apetecía estar al lado de la única persona en la que puedo confiar cien por cien en esta empresa.
Así de fuerte he empezado el día, a saber cómo acaba...

Nocturnidad

Este miércoles he caminado por las calles de Madrid con otros ojos. Era una sensación extraña, como si las redescubriese. Entré a formar parte de un submundo al que nunca me había acercado tanto. Es como cuando pasas todos los días por delante de un edificio y no le prestas atención hasta que un día te chocas de frente con él y te preguntas, "vaya, ¿pero esto siempre ha estado aquí?". De repente no formaba parte de la masa de gente que paseaba contemplando escaparates iluminados con adornos navideños, me sentía lejana, como escondida detrás de las bambalinas de un teatro mientras se representa la función principal, rodeada de "especiales" actores segundarios.
Armados con un termo de colacao, bocadillos, galletas y demás provisiones recorrimos una ruta preestablecida. Iba abrigada pero me dolían los oídos de frío, sobre todo cuando me sentaba en algún portal. Memoricé caras y nombres nuevos, escuché muchas historias, sorprendentes algunas y desconcertantes otras pero lo mejor es que, sin apenas conocerme, me hayan regalado sonrisas.

No se vayan todavía, aún hay más.

Como podeis leer, realmente necesitaba sacar los "grandes acontecimientos del día de ayer" afuera.
Queda un detalle más. A última hora de la tarde me veo envuelta en una reunión, con tres compañeras más mirándome con cara de perro, en la que oigo que se cuestiona mi palabra. No es que yo sea un oráculo divino infalible pero se supone que si digo que no he hecho algo es porque NO lo he hecho, no porque me lo invente para sacar balones fuera. En fin, que ya fue la gota que colmó el vaso e hizo que el día fuese redondo. Me gustaría poder marcharme y dar un portazo pero, al menos por ahora, eso es imposible.

"Deportes de interior"

No puedo con el peloteo absurdo que hay en esta empresa. Sumisión, bajar cabezas y sonreír es la filosofía vigente para una convivencia más agradable en el entorno de trabajo. Pero sin olvidar nunca que es él quien siempre tiene la razón sin admitir discrepancias de ningún tipo.
Debo ser una maleducada pero es que cuando era pequeña me enseñaron unos valores y me estoy dando cuenta de que no sirven para nada, son "poco prácticos". No puedo cambiar, eso sí, tengo que aprender a ser más diplomática sin rozar el límite de la hipocresía, pero me cuesta horrores.

Callarme... no puedo

Uno de mis grandes defectos es que soy incapaz de fingir, es decir, si algo me parece fatal, sea lo que sea, venga de quien provenga, no suelo (salvo casos excepcionales) callarme.
Eso ocurrió ayer. Resulta que en verano nos dijeron en la empresa que el puente de diciembre no nos lo podríamos coger entero (a pesar de que en el calendario laboral hecho por el departamento de recursos humanos que se supone competente) ponía que sí, con lo cual se reestructuró el horario de jornada contínua de verano, ampliándola, para que esos días que no íbamos a tener de vacaciones se compensasen ahí. Punto pelota.
Resulta que visto lo visto, aproximándose el puente, me saqué el billete para irme a casa pidiendo como día de vacaciones el cinco y alargando así el fin de semana en Galicia. Hasta ahí todo en orden. Pero... resulta que anteayer el director financiero (superjefe donde los haya), artífice del cambio de la jornada contínua antes explicada, empieza a insinuar que quizás el viernes nueve no tengamos que venir a trabajar... rumor que se confirma de sus labios ayer. Mi cara cuando lo oí era un poema, le dije que me gustaría haberlo sabido un poco antes porque la verdad es que me había organizado para irme a casa el fin de semana y había consumido un día de vacaciones para ello y pensar que podía haber pasado seis días en casa... Por supuesto le sentó como un tiro y se puso hecho una furia gritando por el pasillo (teatro para que todos le oyeran) que si es que me venía tan mal pues la próxima vez no daba un día libre ni de broma. Consiguió el efecto que pretendía, poner a la gente en mi contra. Yo, por supuesto, con cara de póker, saqué el repertorio de frases diplomáticas apropiadas y traté de hacerle entender que a mi me parecía perfecta su generosidad de darnos el día, que se lo "agradecía de corazón". Le costó calmarse, me dijo que no debía exteriorizar mi pseudoenfado porque repercutía negativamente en los demás (¡increíble!). Consecuencia de todo, el resto de mis compañeros (salvo la que trabaja a mi lado, mesa con mesa) me han mirado con odio el resto del día porque la señorita gallega esa casi les deja sin su día libre. ¡Pero si yo sólo quería un poco de antelación en vísperas de un puente como éste! Señores seamos serios por favor.

Dientes apretados

Tengo demasiada indignación que liberar escribiendo pero apenas unos segundos para pasarme por aquí, quizás luego me desahogue un poco.

Harapos

La ciudad está llena de sombras, apenas las vemos pero forman parte de ella. Se sientan en bancos, caminan despacio arrastrando los pies, se abrigan en portales con una montaña de cajas. El invierno es la época más dura, su sucia ropa hecha jirones apenas puede protegerles del frío. No sé hacia dónde van o si ni siquiera tienen un rumbo.
Cada noche hago el mismo recorrido, las mismas calles céntricas, las mismas luces, las mismas prisas... y están allí, espectros de ceño fruncido, al margen de todo, por su culpa y por la nuestra. Les escudriño por el rabillo del ojo para no molestar pero nunca me paro.
Hoy será diferente. He decidido volver a hacer algo. Ya os contaré qué tal me va.

Dando sentido a "esto"

Uno de mis grupos gallegos preferidos está hoy por aquí presentando su nuevo disco. Corto y pego la noticia...

Morriña gallega
Luar Na Lubre presenta en el Teatro Bellas Artes las canciones de su nuevo disco

Llevan a sus espaldas seis Premios de la Música, dos discos de oro, más de 600 conciertos en giras por Europa, América y Asia y, pese a todo, o, precisamente por todo ello, el grupo gallego Luar Na Lubre se resiste a despegarse de su tierra y de su pasado.
Dedica su nuevo disco a la SAUDADE, esa célebre añoranza que amenaza a los gallegos cuando se alejan de la tierra. Los 13 nuevos temas los presentarán esta noche en directo en el Teatro Bellas Artes de Madrid.
Su nuevo disco es un homenaje a la Galicia que llegó a Latinoamérica y se fusionó con su cultura sin dejar de mirar sus raíces. Un homenaje a la emigración. Para ello han rescatado en su repertorio poemas de García Lorca en gallego dedicados a la ciudad de Buenos Aires, poemas de autores gallegos en la emigración, pandeiradas dedicadas al Ché Guevara desde Venezuela, temas que hablan de nostalgia, destierros y saudades. Ahora cuentan con la voz de la cantante lisboeta Sara Vidal y la colaboración de Pablo Milanés (Cuba), Lila Downs (México), Cida (Brasil), Farruco Sesto (Venezuela) y Adriana VArela (Argentina).
Tras su presentación en Madrid, este nuevo proyecto va a llevar al grupo por España, Holanda, Bélgica, Alemania, Jordania, Reino Unido, Argentina, Venezuela, Chile y Uruguay, en un periplo en el que podrán comprobar en primera persona la fuerza de la saudade.

Bombillas

Se han encendido las luces navideñas en la capital. Anuncio de fechas especiales para algunos y odiadas por otros. Yo estoy entre estos últimos. Me he propuesto intentar (al menos eso) ser menos crítica con estas fiestas, dejar de pensar que todo es consumismo puro y duro (del que por supuesto soy partícipe) y disfrutarlas más, a mi manera.

"Hoy es el día" ( J.C. García Fajardo)

Este fin de semana foi un deses que non se esquecen. Decisións de ultima hora leváronme a pasar dous días na xa nevada sierra madrileña. Ademáis de poder contemplar cos ollos ben abertos ese manto branco que me transmite paz e tranquilidade tamén tiven a oportunidade de escoitar atentamente a un gran orador. Na súa charla-coloquio fixo referencia a multitude de temas entre eles o famoso carpe diem que ilustrou co texto de polémica autoría atribuído a Nadine Stair,

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima intentaría cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas en serio.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría
más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares donde nunca he ido, comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de
su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo sabéis, de eso está hecha la vida, sólo de momentos: no te pierdas
el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una
bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir, comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera
y seguiría así hasta concluir el otoño.
Pero ya veis, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Sabor agridulce

Se cadra, liberar este luns, nun dos concertos do ano, gran parte das emocións contidas nalgún lugar de aí adentro, é o motivo polo que agora síntome baleira e con este sabor agre na gorxa. Hoxe non teño ganas de escribir. Nin ganas de nada.

Lado oscuro

Hoy él es el rey, dicta mis pensamientos a su antojo, ahora me está obligando a sentir envidia del triunfo ajeno, está consiguiendo que me moleste que algunas personas (que ya no forman parte de mi vida) consigan cosas y prosperen, que no me alegre de sus avances sino todo lo contrario. Él manda y no soy capaz de oponer resistencia. Intento focalizar toda mi energía en ver el lado positivo (como siempre), intento convencerle de que todas esas victorias de los demás son un "aviso para navegantes" en mi cuaderno de bitácora, que ya está bien de quedarse al pairo con las velas extendidas, que quizás me sirvan para tirar millas... pero, tras una carcajada burlona, él me contesta: "¿hacia dónde irás tú si ni siquiera tienes brújula?"

"Inacabado"

Otro día de humo y barro
de mirada interior
y de deseos enjaulados.

Otro día solitario
al que no veo el final
el camino se hace demasiado largo.

Mira esa vela encendida bajo la lluvia
Oye mi tristeza: está haciéndose música.

Otro día que he luchado
con las armas del perdedor
y dejo este verso inacabado
inacabado.

("Ladridos del perro mágico", J.I.Lapido)