Blogia

SAUDADE

Telescopio

Ayer estuve en una de esas “casas para privilegiados” que existen en Madrid. Desde mi temporada (de aproximadamente dos años) viviendo en Chueca no había visto un piso tan impresionante como ese. Cuarta planta iluminada hasta el punto de tener que bajar las persianas para protegerte la luz, vistas a la sierra desde un barrio céntrico y tranquilo, colores claros que amplían espacios, olor a nuevo, líneas rectas, decoración sencilla pero con pinceladas de personalidad de sus autores, dos habitaciones cada una con su baño, piscina (!!!) y otras ventajas que realmente me parecen un lujo en comparación con lo que te puedes encontrar si tratas de alquilar en esta ciudad. Sinceramente sentí envidia, sobre todo por la suerte de sus inquilinos al haberla encontrado y por la calidad de vida que se respira por los poros de las paredes de cada metro cuadrado.
El último fin de semana que subí a Galicia di unos cuantos paseos por zonas “reservadas” a residentes porque poca gente las conoce y decidí que lo que realmente quiero en un futuro (aunque hasta ese momento no me había planteado nunca el tema de tener “algo” en propiedad ya que no me gusta ese concepto) es poder asomarme a la ventana de mi casa y ver el mar… y espero que sea el Atlántico.

"Juana" (la loca)

Trato de mantener un relativo y congruente equilibrio pero la incertidumbre me corroe por dentro. Antes todo era mucho más sencillo...
Me tranquiliza pensar en que me espera un fin de semana-oasis en el que me apartaré de esta tormenta, seré una más entre una masa de gente "feliz" al pie de algún escenario de una conocida ciudad del norte.

Algún plan

He vendido mi abono del PS. Ponedme falta.
Todavía no me he decantado por ningún otro pero hay otras opciones en la reserva: Festival do Norte, Summercase, FIB, algún que otro concierto de DM (en Lisboa¿?),... os mantendré informados, lo prometo.

Aves migratorias

Me está costando mucho poder escribir unas líneas aquí, sin tiempo y sin saber qué contar. Como grandes novedades deciros que ¡mi hermano se ha ido a Budapest! Este año ha sido redondo para él, terminó de la carrera, sacó sobresaliente en el proyecto y aprobó el carnet de conducir. Como estupendo colofón le han concedido una beca para volar hacia ese país con la mayor parte de sus gastos pagados. Estará un año y ni siquiera sabemos si volverá en navidades. Es la primera vez que pasa tanto tiempo fuera de casa y va a ser una experiencia muy importante en su vida, la verdad es que yo no sé si podría afrontar ese reto, noto que cada vez me hago más cómoda apegándome a rutinas.
La que no lo lleva muy bien es la reina de la casa, o sea LA MADRE, porque prácticamente ha vivido todo este tiempo (desde que yo volé del nido) por y para él, su ojito derecho (como suele pasar), estos días me ha estado contando que la casa se le queda grande. Quizás ahora, ironías de la vida, se sienta más unida a mi padre. O no.

Orden de prioridades

Necesito internet con urgencia, pero primero un portátil o algo que me permita teclear con libertad a la hora que sienta el impulso de escribir. La pequeña musa suele visitarme por las noches y no puedo atenderla por falta de medios. Me desahoga volcar los pensamientos que de vez en cuando pasean por mi cabeza, los aprisiono en ese preciso instante porque si no lo hago sé que se evaporarán para no volver.
En el primer trabajo tenía toda la libertad del mundo, banda ancha para escuchar música, incluso “llevármela” a casa, todo aderezado con un salvapantallas enfocando la ría de Vigo. Con el cambio perdí esos pequeños detalles-calidad-de-vida pero transigían en mi afán de tener como banda sonora la emisora de radio de la que varias veces he hablado por aquí. En la actualidad estoy como encerrada, limitándome a ser lo más productiva y rentable posible, punto.
Este fin de semana trataré de comprar por fin esa bombona de oxígeno virtual.

Adonis

Nunca me han llamado la atención "los físicamente impresionantes", es más, me cansan la vista, porque todo (y digo absolutamente TODO) el mundo les mira. Lógicamente me fijo en ellos la primera vez que les veo porque reconozco que son una especie rara en peligro de extinción (salvo las tardes de domingo en la Latina, se entiende), pero nada más.
A veces soy de un radicalismo exagerado poniendo etiquetas, no debería hacerlo tan a la ligera pero como el tiempo apremia y no es posible entretenerse conociendo a cuantos quisieras se impone la obligación de resumir así que yo lo hago pegando un post-it mental en la frente del increíble ser que pone “soy de otra dimensión”, entonces, una vez hecha dicha clasificación, me giro y bajo a la tierra. No es cuestión de autoestima (esta vez no) alta, baja o por la mitad sino que simplemente creo que la normalidad y los supermodelos (masculinos o femeninos) raras veces se mezclan, juntos sí pero no revueltos.
Venga, comentadme las excepciones que sé que lo estáis deseando.

"Magia"

Ayer uno de nuestros chicos (de 45 años) salió de la calle. Es la primera vez que veo que alguien de los “de siempre” nos deja porque ha encontrado un trabajo, una casa y una vida mejor. Cuando llegamos a la esquina donde cada noche hacía su cama con cartones no le vimos, preguntamos a su compañero R. (65 años pero imposible echarle más de 50) y nos dio la noticia. Se alegraba tantísimo por él… tras su sonrisa se podía entrever lo mucho que le iba a extrañar, era su gran apoyo. Estuvimos un buen rato hablando y me regaló uno de los ceniceros que cuidadosamente hace con latas (“uno cada veinte minutos”), reciclándolas, no los vende sólo coloca un cartelito junto a ellos que reza: “la voluntad”.
La agradable temperatura hizo que perdiese la noción del tiempo y nos dio la una de la mañana.
Como siempre me ocurre, de vuelta a casa en el metro tenía una mezcla de sensaciones agridulces y el estómago como una lavadora. No puedo evitar plantearme tantas y tantas cosas…

Mirando de esguello

Esta mañana, en uno de esos momentos en que odias a todo el mundo por lo apretado que te obligan a ir en los medios de transporte público, haya o no huelga, cubierta o "descubierta", vi que una chica ojeaba con curiosidad un folleto turístico sobre Galicia, sus playas, alojamientos y demás opciones de ocio como si fuese a escoger ese destino para unos días de vacaciones... me daban ganas de dirigirme a ella y comentarle que elija lo que elija será estupendo.
A la hora de comer hemos bajado a sentarnos en el césped que rodea el edificio de oficinas y me han presentado a una compañera que resultó ser ¡de Moaña! con lo cual nos hemos pasado todo el rato charlando sobre la ría que compartimos.
Menos mal que en un par de días estaré por ahí, cuando empieza a hacer buen tiempo en la capital tengo que emigrar como las anduriñas, dejando atras el asfalto para posarme en las ramas de un carballo oliendo a mar.

So often (Najwa Nimri)

No puedo parar de escuchar esta canción, una y otra vez...

Today is so boring
It's gonna start today
So often

I'm gonna change my ways
So often

Remember I swear, so often,
Often

A sing in the sky
A sing in the sky

I feel your lies
As if you're crucified
I remember the way you used to betray
And sometimes I pray for the errors I made
And you're goddess
You are my God
Take my rib
Let's sin for all

Today is so boring
It's gonna start today
So often
I'm gonna change I swear
So often
Remember, I swear
So often, often

A sing in the sky,
A sing in the sky

Borrón y cuenta nueva

No sé si será real o un mero espejismo pero hoy me he levantado con ganas de cerrar páginas pendientes, de librarme de losas para siempre, de empezar a vivir mi vida sin fantasmas, me he llenado de energía para bajar la persiana y por el resquicio del pasado apenas se cuelan unos débiles puntos de luz que están a punto de apagarse. ¡Por fin!
Supongo que estas cosas ocurren así, de repente te despiertas y dices "hasta aquí ha llegado", como cuando decides dejar de fumar y de golpe le plantas cara a esa dependencia que creías incapaz de abandonar.
Espero que no haya recaídas pero por el momento me encuentro respirando a pulmón abierto... hace un día estupendo.

Lembranzas

He empezado a perder la memoria a pasos agigantados. Ayer, volviendo en metro a trabajar, tras haber malcomido apresuradamente en casa (tengo unos escasos 15 minutos), intenté recordar un momento de mi vida que se supone clave, de esos que se dice que te marcan para siempre, traté de visualizarlo unos segundos y recrearme en sus detalles pero…fui incapaz…y me asusté. Estrujé y removí el revoltijo de instantáneas del pasado que se agolpan en algún escondite oscuro de mi cabeza (aquéllas que no forman parte del nutrido grupo de convidadas de piedra de mi rutina cotidiana de las que me resulta imposible despegarme) sin conseguir nada. Tanto me esforcé que mi memoria, queriendo evitar que me sintiese triste e indignada por ese vacío, “fabricó” la pieza extraviada del puzzle, forzando un poco la encajó y acabé creyéndome lo que me contaba. Ya no sé si fue así o no, lo que tengo claro es que no voy a llamar al otro protagonista para preguntárselo.

Festivales

Este año compré el abono del PRIMAVERA SOUND en diciembre (visto el cartel de los últimos años y el cambio de ubicación a un recinto perfecto no podía defraudarme), pues ahora estoy intentando venderlo porque se me han quitado las ganas de ir. Salvo por la compañía y la posibilidad de desconectar unos días de esta ciudad no hay muchas más cosas que me motiven. Cierto es que podría sorprenderme el directo de algunos grupos de los que no me suena ni el nombre pero la verdad es que últimamente (cada vez más) tengo bastantes claras (algo es algo) mis preferencias musicales y si pudiese elegir cambiaría ahora mismo Barcelona por SANTANDER, este año ese festival me ha dejado boquiabierta.
Así que ya sabeís, si alguien no lo tiene todavía, lo vendo al precio anticipado.
De todas formas, por si acaso al final no voy a ninguno de los dos, en un arrebato me he decidido ya por el SUMMERCASE en Madrid...

Carencias

Casi...
no leo,
no bailo,
no escribo,
no descanso,
no me ilusiono,
no me dejo llevar,
no puedo recordar,
no voy a un concierto,
no aprendo algo nuevo,
no escucho esa canción,

sólo...
busco la solución al laberinto.

Con vistas al mar

Hoy puedo escribir con calma, hay gente aquí que sigue de vacaciones por lo que la oficina está bastante tranquila. He llegado a Madrid esta mañana (a las 7:00) tras este largo fin de Semana Santa en casa. Es la primera vez que dejo pasar tanto tiempo (desde navidades no viajaba al norte) y noto lo mucho que necesito desconectar de la agitación continua en la que vivo desde el momento que pongo el pie en la estación de autobuses, como si respirase profundamente y se me desatascasen los pulmones.
A pesar de que el sol no se dejó ver mucho no he podido evitar acercarme todos los días a la playa, incluso lloviendo contemplar la ría resultaba espectacular. Estoy pensando en comprarme una bicicleta para recorrer la costa este verano a golpe de pedaladas.
Por lo demás no he hecho grandes cosas, charlas con cafés, cine, alguna que otra salida nocturna con encuentros esperados e inesperados (los segundos mejores que los primeros), un poco de lectura de libros atrasados, conversaciones con mi padre sobre lo perdida que me encuentro últimamente a nivel laboral (entre otros), etc.
La siguiente cita supongo que será en un par de semanas, salvo que surja algún plan con otro destino…

Pasaba por aquí

Sin tiempo para escribir garabateo unas frases inconexas. Tengo demasiado que actualizar por lo tanto resumo con unos cuantos flashes cegadores:
- Las visitas desde el norte dando vida a este mes (no sabéis lo mucho que os extraño).
- Las tardes de domingo en la Latina.
- La gente que todavía es capaz de sorprenderme.
- Las fiestas de cumpleaños entre amigos (gracias a todos por venir).
- El sonido del mar que no oigo desde hace ya tres meses...

Black eyed (Placebo)

En el nuevo trabajo abro bien los ojos, observo y absorbo como una esponja. Es increíble la rotación de plantilla que tiene esa consultora. LLevo dos semanas y me he dado cuenta de que no conocen el significado de la palabra imprescindible. Me sorprende tanto porque nunca había pasado por eso. El ambiente está tenso y se nota. Una de las cosas que más me llamó la atención cuando entré es que casi nadie se esfuerza por conocerte o hablarte e incluso les supone un gran esfuerzo saludarte con cara amable (ya no pido sonrisa natural) porque ¿para qué malgastar el escaso tiempo en alguien que no sabes si mañana estará ocupando ese puesto?
Me da igual que la gente se esté marchando por iniciativa propia o porque les echen, creo que si se trata de la primera de las razones no es (generalmente, por lo que he podido comprobar) consecuencia de que hayan cumplido un ciclo y pretendan mejorar, sino porque "provocan" su salida. Incluso el otro día en el baño me aconsejaron que no le cuente nada a mi compañera de mesa si no quiero que se entere la directora de operaciones. Toda esta mezcla de situaciones es explosiva. Supongo que aprenderé a convivir con ello sin que me afecte en exceso pero no entiendo cómo los que están por encima no se cuestionan con calma las razones de todo o quizás lo hagan pero no les importe lo más mínimo.

Aniversarios

Ayer me recordaste que hacía un año que nos vimos por primera vez, no sé qué piensas tú pero yo creo que nos conocemos de toda la vida, has entrado en ella con tanta fuerza que ya tienes ahí tu espacio reservado.

Bad moon rising

Antes de la retahíla de frases inconexas (por lo menos eso parecerá para el que lo lea) con trasfondo de persona perdida os comento (como ya he hecho con anterioridad) que utilizo este espacio para "limpiarme" de cosas que de otra forma arderían en mis intestinos, si parecen duras no os asustéis por favor. Sinceramente a veces he pensado en desahogarme así en otro blog, para que éste no suene tanto a lluvia pero de momento no encuentro tiempo ni ganas.
Sin saber por donde empezar resumo, quizás tenga, desde hace no sé cuánto, la tristeza instalada dentro, echando raíces y creciendo lentamente sin que pueda hacer nada por evitarlo. Ponedle el nombre que queráis a esto, yo prefiero no darle ninguno. La cuestión es que no sé qué inventar para cortar por lo sano. Soy consciente de que desde fuera nadie puede hacer nada. Existen unas cuantas "medicinas" que utilizo como analgésico, con lo cual puede que hoy me levante mejor (con un proyecto que me ilusione) pero quizás en un par de días se me duerman las manos, intensos hormigueos avisando de que algo no va como tiene que ir.
No recuerdo cómo empezó todo, si lo desencadenó un hecho aislado o un conjunto de situaciones pero se ha convertido ya en una enredadera de esas que suben por las paredes de las antiguas casas de piedra, inútilmente lucho para evitar que crezca más porque está a punto de quitar la luz de las ventanas.
Miro hacia atrás (más de lo que debería) e interrogo a la persona que se parece a mi para saber si antes tenía más fuerza que ahora, quiero que me conteste que sí, que simplemente se trata de una longa noite de pedra de la que seguro voy a salir, pero de momento prefiere guardar un prudente silencio.

Buscándome

No sé en que punto estoy, si voy o vengo, si tomo decisiones correctas o si me dejo llevar por la inercia del momento. Últimamente dudo de todo pero aún más de mi misma y de lo que quiero. ¿Dónde está la claridad de metas que tenía en mi etapa universitaria? Luchas y las consigues (o por lo menos gran parte de ellas), pero ¿después qué? Me duele la cabeza de girarla tanto sobre si misma. Las ilusiones son la gasolina de cada motor, aún me quedan unas cuantas pero de momento voy subiendo las cuestas en reserva.

Actualizando...

Escribo deprisa desde un cyber, son las 10:43 pm, con poco tiempo para poneros al día. No sé por dónde empezar. El jueves pasado firmé en el nuevo trabajo no sólo un contrato indefinido sino también unas cuantas cláusulas más, una de ellas me impide entrar en internet salvo por razones exclusivamente laborales y eso incluye también el acceso a mis cuentas de correo personales por lo tanto me siento totalmente incomunicada a no ser que quiera provocar una "infracción grave" (más o menos eso le han llamado a hacer click en el icono de internet explorer). Todavía no sé si el resto de la gente lo respeta o no, no he querido preguntar por el momento. Así que no sé bien cuánto y cuándo voy a poder actualizar esto. Lo que más rabia me da (realmente tengo una dependencia brutal y no voy a negarlo) es no poder leeros y enterarme de cómo os va, que me hagáis reir o preocuparme por vuestro día a día. En serio que es como una especie de vitamina, formáis, no sé si sois conscientes, parte activa de mi vida y os necesito.
Si os estáis preguntando qué tal estos primeros días, pues aún me encuentro fuera de lugar, el cambio ha sido muy brusco, un día estaba enseñando a la compañera que iba a ocupar mi lugar y al día siguiente estaba empezando a bucear en la contabilidad de la nueva empresa. Hay unas cuantas cosas que no me han gustado pero son pequeños detalles que no tienen excesiva importancia. Señalar también que he perdido mi derecho adquirido de escuchar radio 3 durante toda la mañana para poder enterarme un poco de cómo va el mundo musical al que también me encuentro (como perfectamente sabéis) enganchada.
He intentado convencer a mis compañeras de piso para poner internet en casa pero todavía no han avanzado mucho las negociaciones.
Os echo de menos.