Esta mañana, de camino a la oficina, vi de lejos a mi ex-jefe con el que trabajé tres largos años (mis inicios en el mundo laboral en esta ciudad) casi diez horas al día. Trajeado, con corbata rosa (la mayoría eran de ese color), camisa color pastel (con sus iniciales bordadas por su mujer, por supuesto), gemelos en los puños, elegante maletín marrón (en el que llevaría sus montblanc y agenda con funda de piel negra). Iba hablando con alguien que no conocía. El también me vio. Seguro. Llegó el momento del cruce... y ¡no me saludó! Me sentí indignada. Luego pensé: "eso es que no tiene la conciencia tranquila".
No os he hablado nunca de la casa compartida en la que vivo. Somos cuatro, tres chicas y un chico, personalidades completamente diferentes pero con una convivencia estupenda y eso es algo que se agradece, poder sentarte a comentar cómo te ha ido el día, desahogarte con sinceridad y reírte de ti mismo antes de acostarte es una gran terapia para conciliar el sueño. Ayer nuestro compañerO de piso anunció que nos dejaba porque uno de sus mejores amigos ha llegado a Madrid para quedarse y se va a vivir con él. Le echaremos de menos. La búsqueda del cuarto habitante va a ser dura, acostumbrarnos de nuevo a un extraño/a también.
¿Realmente estoy haciendo algo para salir de mi espiral?
Acertar al cambiar de trabajo (...)Haz un pulso con el mercado laboral. Si hace años que trabajas en una misma empresa puede que las habilidades, actitudes y conocimientos que te hacen "deseable" para ser contratado hayan perdido valor. Prueba a conseguir otro empleo. No basta con que envíes el currículum, deberás ser la persona seleccionada. No confíes en que la formación garantice un trabajo mejor. Si dejas un trabajo para volver a estudiar y pierdes el contacto con el mundo laboral quizá tendrás dificultades para volver a él(...)
Empieza a dolerme el cuello con más frecuencia de lo habitual, la tensión acumulada en el lado izquierdo (debilitado por un antiguo accidente de coche) empieza agarrotando esa zona y después se extiende lentamente hacia la espalda para terminar en una molesta "pseudomigraña" que puede quedarse ahí todo el día, obligándome a cerrar los ojos porque la luz incrementa el daño. Quizás sea un aviso de que no debo girar tanto la cabeza mirando al pasado, día tras día, con riesgo de convertirme en una de esas estatuas.
El tiempo pasa, me he perdido en mi viaje hacia Ítaca, las alforjas están rotas, se escapa la ilusión, zapatos gastados, camino angosto, quiero que se levante la niebla de mis ojos.
As miñas amigas da universidade xa están casadas e facendo a súa vida dende hay tempo polo que perdín o contacto diario (vivimos en diferentes cidades), non hai confidencias e as chamadas escasean cada vez máis, dóeme pero é así. Teño envexa da amizade dos meus compañeirOs de escola e facultade, moitos deles conservan os grupos de sempre, quedan para saír, cear, beber, etc. Esta fin de semana voltei a casa, recuperei un pouquiño a ledicia ó sentirme querida pola familia e por dúas mociñas coas que non paro de rir dun tempo a esta parte. Gracias outra vez.
Me gustaría poder verme desde fuera, como quien observa a un extraño, para poder opinar con criterio sobre si mi vida tiene sentido o estoy "saltando muros" hacia ninguna parte.
Desde que vivo aquí he aprendido a domesticar mi capacidad de asombro, a aparentar que no pasa nada aunque alrededor se esté cayendo el mundo, a poner cara de circunstancias mientras miro de reojo el suceso sorprendente. Y como yo, todos. Sinceramente odio la indiferencia que flota en el aire de las grandes ciudades. Un ejemplo, cuando me subo a uno de los transportes públicos y está, cómo no, abarrotado, si me empujan o empujo sin querer digo: "perdón" y me giro hacia a la persona a la que me dirijo para disculparme también con la mirada, pero nunca hay respuesta, él o ella están en su mundo y simulan no haber oído ni mu. No lo entiendo, ¿tan difícil es decir: "no pasa nada" o mirar al menos a quien te está hablando?. Supongo que no querrán hacer esfuerzos innecesarios. Otro tema es el de los saludos por la mañana, cuando estoy en el portal esperando el ascensor para subir a la oficina y alguien entra le saludo con un simple y escueto "hola" pero muchas veces se acaba ahí la comunicación. Me dan ganas de contestar: "sí, ya sé que no me conoces ni yo a ti, pero ¿no vas a trabajar también en este edificio hoy? ¿te cuesta mucho saludarme o es que hoy te has levantado de mal humor?". Eso en los pueblos no pasa, ¡pero si cuando vas paseando por el campo saludas a todos los paisanos que te cruzas en el camino! Por todo ello me sigo preguntando qué se me habrá perdido a mi por estos lares...
¿Recordáis el momento exacto en que comenzásteis a perderla? Es como un reloj de arena que sabes que no se va a girar nunca. Cuando éramos pequeños, mi hermano y yo decidimos grabarle unas cintas a mi padre con nuestra voz, contando chistes o inventándonos historias para que cuando estuviese lejos navegando no nos extrañase tanto. Hace poco volví a escuchar una de ésas y me hizo sonreir, vocecitas de niños que se han quedado atesoradas ahí para siempre. Ojalá se pudiese hacer eso con la inocencia, que los granos de arena se fuesen cayendo en una cajita que sólo pudieses abrir en la recta final de tu vida, que de repente la recuperases toda y te volviese a hacer ilusión ver volar una cometa.
London calling to the faraway towns Now that war is declared-and battle come down London calling to the underworld Come out of the cupboard, all you boys and girls London calling, now don't look at us All that phoney Beatlemania has bitten the dust London calling, see we ain't got no swing 'Cept for the ring of that truncheon thing.
The ice age is coming, the sun is zooming in Engines stop running and the wheat is growing thin A nuclear error, but I have no fear London is drowning-and I live by the river.
London calling to the imitation zone Forget it, brother, an' go it alone London calling upon the zombies of death Quit holding out-and draw another breath London calling-and I don't wanna shout But when we were talking-I saw you nodding out London calling, see we ain't got no highs Except for that one with the yellowy eyes.
Now get this London calling, yeah, I was there, too An' you know what they said? Well, some of it was true! London calling at the top of the dial After all this, won't you give me a smile?
Siempre me ha costado tomar decisiones, elegir una cosa u otra, ir o quedarme inmóvil, etc, pero creo que a medida que pasa el tiempo me cuesta más. Me lleva unos días (largos) meditar sobre pros y contras de algo, hago un esquema mental con sumatorio incluído de cada una de las opciones pero en ocasiones el resultado es una raiz cuadrada que soy incapaz de terminar. Me quedo en punto muerto hasta que se aproxima la fecha improrrogable del evento y entonces escojo algo que no sé si es mejor o peor porque ya no recuerdo qué era lo bueno y lo malo que me impedía descartar con la rapidez que lo haría una moneda tirada al aire. Es como si tuviese vértigo, como si me jugase la vida frente a un precipicio cuando simplemente se trata de cruzar una pequeña calle para avanzar un poco más en mi (a veces angosto) camino. Dejarse llevar...(¿por quién?)
Hoxe hai moitas cousas que celebrar: a vitoria da Alternativa, o 69 aniversario da aprobación do primeiro Estatuto de Autonomía de Galiza, a choiva de verán...
Carapuchiña emigrou buscando un soño. ¿Quén non o fai? Chegou á gran cidade. Cambiou carballos por asfalto. ¿Onde vas pequena maruxiña con caparazón voando en circulos sen ficar en ningures?. Pousa, pousa. Por momentos atopaba recunchos nos que descansar e sentirse como en casa. Co paso do tempo as ilusións misturáronse con brétema e xa non podía velas con claridade. As voltas eran espirales ou complicados laberintos. "Estou moi cansa", dixo, "non teño forzas para seguir xirando". As cores vermella e negra tornaran en gris. Un día, cando o seu pulso xa era tan feble como un fío, chegou o Albatros, cheo de vida, coa gorxa mollada de mar. Soplou e botou o seu alento salado cara ela. Pulos de aire atlántico arrebolando os beizos da maruxiña. Abriu os ollos, notou a calor do sol e comezou a voar ó carón daquel paxaro...
"La luna llena que iluminará el cielo esta noche, justo un día después de que se produzca el solsticio de verano, será la «más baja» de los últimos 18 años y parecerá, como consecuencia de una ilusión, más grande de lo habitual. Según explicó la Agencia Espacial Estadounidense (Nasa) en su página web, se producirá una «ilusión lunar» de «gran impacto». Aunque las cámaras no serán capaces de captar la desorbitada «grandeza» de la Luna, el ojo humano sí percibirá este fenómeno que tiene lugar en verano, cuando el Sol se ubica en un plano «más alto» que la Luna. A pesar de que no se sabe exactamente a qué se debe este efecto óptico, sí parece que los rayos de la Luna convergen y forman tras el ojo una imagen de 0,15 milímetros de ancho".
Muchas veces he pensado sobre la "autodestrucción personal", como el autor del título de este post, más cuando era adolescente, nada original, éramos muchos inconformistas atormentados con nuestras circunstancias a esa edad. Hoy en día esos pensamientos se quedarían en meros ejercicios de evasión temporal quizás con alguna sustancia que ayudase a ello, no conozco muchas porque he sido cobarde hasta para probarlas o quizás simplemente no me ha apetecido nunca, "good girl". Lo cierto es que esa insactisfacción o búsqueda constante de algo mejor llega a ser frustrante si te encuentras en un momento en el que no hay casi nada que te motive por lo que, ultimamente, sobre todo los fines de semana en los que no tengo que estar intelectualmente demasiado activa, lo único que me apetece es no pensar en nada, pero ese imposible solo lo rozo cuando estoy sentada en una playa mirando la mar...
"O mar castiga bravamente as penas, e contra as bandas do vapor se rompen as irritadas ondas do cántabro salobre. Chilan as gaviotas ¡alá lonxe!... ¡moi lonxe!, na prácida ribeira solitaria que convida ó descanso i ós amores".
Onte falei por teléfono cunha amiga que está pasando por unha mala racha, o seu mozo acaba de facerlle moito dano, agora ela ten que pensar se seguir cara diante soa ou perdoar a afrenta, difícil decisión cando ata agora tiñas organizada a vida ó carón dunha persoa na que confiabas cen por cen. Eu non sei o que é pasar por una situación semellante, compartir unha casa, pagar unha hipoteca ou vivir cunha parella soportando as súas manías. Gustaríame sabelo, simplemente por curiosidade, non porque teña a intención de vivir para sempre con alguén (primeiro tería que atopalo); a medida que pasa o tempo decátome de que son máis esixente, teño unha parcela de intimidade adquirida dende hai tempo na que non quero que entren a "molestar", e se finalmente decido abrir a cancela o "invitado" terá que dar pequenos pasiños, casi sen facer ruido para que pouco a pouco vaia acostumándome á súa presencia.
Es sorprendente notar cómo, a medida que pasa el tiempo, mi piel se endurece. Sucesos que antes la habrían traspasado con facilidad como agujas afiladas ahora se quedan en la superficie sin apenas rozarla. Momentos que conseguían ponerle los pelos de punta, dilatar sus poros y hacerle sudar pasan desapercibidos por su lado. Se está convirtiendo en cuero curtido, en rugosa corteza de árbol al que espero que le sigan naciendo brotes con savia nueva.