Este miércoles he caminado por las calles de Madrid con otros ojos. Era una sensación extraña, como si las redescubriese. Entré a formar parte de un submundo al que nunca me había acercado tanto. Es como cuando pasas todos los días por delante de un edificio y no le prestas atención hasta que un día te chocas de frente con él y te preguntas, "vaya, ¿pero esto siempre ha estado aquí?". De repente no formaba parte de la masa de gente que paseaba contemplando escaparates iluminados con adornos navideños, me sentía lejana, como escondida detrás de las bambalinas de un teatro mientras se representa la función principal, rodeada de "especiales" actores segundarios.
Armados con un termo de colacao, bocadillos, galletas y demás provisiones recorrimos una ruta preestablecida. Iba abrigada pero me dolían los oídos de frío, sobre todo cuando me sentaba en algún portal. Memoricé caras y nombres nuevos, escuché muchas historias, sorprendentes algunas y desconcertantes otras pero lo mejor es que, sin apenas conocerme, me hayan regalado sonrisas.
Autor: out
Fecha: 06/12/2005 18:35.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/