De un tiempo a esta parte tengo una especie de "miedo a ilusionarme en exceso" a que me sienta a gusto con alguien, le haga un poco parte de mi vida (hablo de amigas/os, pareja, etc...) y después por cualquier cosa no resulte ser lo que creía (que me decepcione en algún aspecto o no sé, cualquier tontería de estas que pueden pasar sin saber bien por qué) y punto final. Por lo que cada vez me abro menos a la gente, no me apetece contar mi vida, árdua tarea, una vez más, ¿para qué?
Sé de sobra que la vida es eso, que si no te arriesgas no ganas, que no van a venir a llamar a mi puerta, pero cada vez me cuesta más, es como si necesitase unas "garantías" previas (de nuevo otro absurdo) para soltarme...
Ser... sin más.
Autor: Juan
Hablas del esfuerzo de vivir, de ser, de "que te sean". Hablas de seguridad y espectativas. Y hablas, claro, de miedo. Yo te hablaría de soltar todo ese lastre. Cómo? Difícil. Muy difícil. Lee mi post de hoy.
Fecha: 09/05/2005 10:22.
Autor: blis
Si no hablas, a nadie le importará tu vida ni lo que sientas. El único riesgo que corres abriéndote es que la gente esté de acuerdo contigo. Nada más.
Fecha: 27/07/2005 16:32.